Compartir

EL SEIBO. Esta provincia no solo es la más antigua del Este (1502), sino además, desde sus montañas se avistan los saltos de agua más espectaculares del país.

Aunque desconocidos por la generalidad de sus habitantes, por los escabrosos caminos para llegar a ellos, pues están ocultos en la Sierra de El Seibo. Además son refugios de aves.

Hay que ser un aventurero para visitar los saltos: La Jalda, Cocuyo, Jayán, Camarón, Llovedera, Salto Grande, El Jobo, Yagrumo y otros, que representan una reserva de fauna y flora de suma.

La Llovedera

El Llovedera, localizado en una montaña del distrito municipal El Cedro, en Miches, es un paraíso rodeado de mucha vegetación y que, indudablemente, es una belleza natural.

La Llovedera está en medio de un cañón de rocas de agua dulce y un espeso bosque. Es una catarata donde el sol no penetra y su agua es casi escarcha de hielo.

Con más de 40 metros de altura, Llovedera es un reto digno para los amantes de la naturaleza.

La Jalda

Se trata de una caída natural de aguas termales de aproximadamente 120 metros de altura, formada por el río Magua, que a su vez da origen a un conjunto de saltos y charcos que nacen en el parque Nacional Saltos La Jalda, entre Miches

y Sabana de la Mar.

El Cocuyo

Recostado sobre la montaña Limón, El Cocuyo sirvió para un filme publicitario de la compañía tabacalera Marlboro. Atrapado en la cordillera Oriental con hermosa vista desde la carretera Seibo-Pedro Sánchez-Miches.

El nombre Cocuyo significa “lugar de luz”. Cuenta una hermosa leyenda, muy socorrida en Pedro Sánchez, que los taínos llevaban sus mujeres a dar a luz en este lugar porque sus aguas son muy cristalinas y ricas en minerales y aún hoy en día se dice que es la mejor agua de la zona.

E Jayan

Llegar a este salto no es tarea fácil, por estar entre montañas, pero definitivamente, disfrutar de las aguas frescas de las cascadas, vale la pena.

Salto Jayán es una gigante corriente de agua que se desprende a unos 35 metros de altura por una empinada escalera de rocas y agua, que provoca la curiosidad del visitante.

Posee rocas en su caída que se asemejan a una escalera de agua, por donde se puede trepar para lanzarse a su charca. Es un salto que brilla entre el bosque oscuro que le rodea.

Por más brillante que esté el sol y la oscuridad que regala el bosque, las aguas de Jayán parecen escarchas de hielo.

Brazo Corto

Ubicado frente a laguna Limón y el océano Atlántico, en el distrito municipal de El Cedro, al sureste de Miches, está Brazo Corto, uno de los saltos más visitados de esa zona, por tener la particularidad de alumbrar “hijos de agua”.

Está bajo el cauce del río El Cedro, con más de 45 metros de caída libre de agua, rodeado de bosque tropical. Unos cuatro pequeños saltos nacen de Brazo Corto, con espectaculares caídas de agua.

Se han habilitado senderos por los cuales se desciende agarrados a cordeles de alambres de teléfono, que los lugareños han colocado de árbol en árbol hasta llegar a las charcas de Brazo Corto y su hijo Brazo Chiquito, que no es tan chiquito, ya que mide 35 metros de altura.

Cascada Blanca

Cinco cascada en una sola montaña forman a Salto Grande o Cascada Blanca en El Seibo, cuyas aguas se conjugan con la brisa produciendo un verdadero concierto natural, único en el país.

Se pueden observar la flora y la fauna ingresando por las picadas, descubriendo a cada paso cómo conviven armoniosamente mil formas de vida: árboles,helechos, aves, maniferos.